Chuletón al horno (lento) con salsa de boletus

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Chuletón al horno (lento) con salsa de boletus

Hoy vamos a preparar un chuletón al horno en cocción lenta con salsa de boletus, una receta para triunfar con todos los amantes de la buena carne. Si compráis una pieza de un kilo aproximadamente, preferiblemente de carne madurada de vaca o de buey, el intenso sabor de esta pieza no se os olvidará nunca.

Ingredientes (para 2 personas que sean de buen comer o para 3 que se sacien rápido)

  • 1 chuletón de buey,
  • boletus deshidratados (son más fáciles de encontrar en cualquier época del año)
  • leche evaporada, sal en escamas

Preparación del chuletón al horno con cocción lenta

Como en todas las recetas basadas en la carne y en especial cuando son piezas de buen tamaño -grosor superior a cuatro centímetros- hay que sacar la carne y dejarla a temperatura ambiente al menos dos horas antes de cocinar. Una vez atemperada la carne, ponemos la parrilla -apta para horno- a calentar al fuego ya que primero vamos a dorar el exterior de la pieza al fuego.

Los boletus deshidratados que para hacer salsas van muy bien ya que están listos tras rehidratarlos en agua templada durante unos 15 minutos. Aprovechamos ese tiempo para calentar bien la parrilla y precalentar el horno a 120º C con calor arriba y abajo. Si vuestro horno tiene sonda, os aseguraréis que el tiempo de cocción es exacto y la carne queda perfecta de punto.

Cortamos un trozo de la grasa del chuletón y lo ponemos en la parrilla, esperando a que se funda y suelte su “grasilla”, en la que vamos a dorar el chuletón. Con la parrilla muy caliente, será suficiente con dejarlo un minuto y medio por cada lado para marcarlo bien y dibujar las rayas parrilleras en su superficie. Una vez dorado, metemos la sonda para controlar su temperatura interior y lo asamos en el horno a 120º, hasta que el centro del chuletón esté a 50º para los que queráis la carne poco hecha o 52-54º para hacerla al punto.

Si alguien lo prefiere más pasado, es preferible que luego lo termine de hacer después de cortarlo para evitar que la carne se reseque. Si no tenéis sonda, podéis usar un termómetro probando de vez en cuando a ver como va. Como referencia,  a 120º C, podéis tardar aproximadamente una hora o un poco más en tenerlo perfecto. Si os quedáis cortos, siempre podréis pasar cada porción y tenerlo como referencia para la próxima vez.

Vía: Directo al Paladar